Pet Shop Boys convirtió el Roig Arena en un viaje por su propia historia
El Roig Arena de Valencia recibió a Pet Shop Boys con un público que sabía exactamente a qué había venido: cantar canciones que forman parte de la historia del pop.
Desde el primer tema, el escenario comenzó a transformarse. La primera impresión llegó incluso antes de fijarse en la música. El escenario cambiaba constantemente gracias a un juego de pantallas, iluminación y visuales que acompañaban cada canción sin restarle protagonismo. Todo estaba pensado para construir una experiencia donde el sonido y la imagen hablaban el mismo idioma.
Mientras unas luces desaparecían, otras daban paso a nuevos colores, nuevas formas y nuevas escenas. Era imposible mirar al escenario una sola vez. Siempre estaba ocurriendo algo diferente.
Pero el verdadero protagonista seguía siendo el público.
Había quien llevaba décadas escuchando sus canciones y quien las descubría en directo por primera vez. Aun así, daba igual la edad o el lugar desde donde se mirara el concierto. Cuando empezaban a sonar clásicos como West End Girls, Suburbia, Always on My Mind, Go West o It's a Sin, el Roig Arena respondía como si todas formaran parte de la misma historia compartida. Las voces se mezclaban con la música, los teléfonos iluminaban las gradas y durante unos minutos todo el recinto parecía moverse al mismo ritmo.
Ese fue, probablemente, uno de los aspectos más especiales de la noche.
No era un concierto construido únicamente sobre la nostalgia. Era la demostración de que las canciones de Pet Shop Boys siguen encontrando nuevas generaciones sin perder la esencia con la que fueron creadas. Más de cuarenta años después, continúan teniendo la capacidad de reunir a miles de personas alrededor de un mismo escenario.
Cuando el concierto llegó a su final, el aplauso fue tan protagonista como las últimas notas. No solo por el repertorio o por la espectacular puesta en escena, sino por la sensación de haber asistido a un directo donde todo encajaba: la música, el diseño visual y un público que disfrutó cada minuto.
Y eso es precisamente lo que hacen especiales conciertos como este.
No porque intenten sorprender constantemente.
Sino porque consiguen que, durante un par de horas, miles de personas olviden todo lo demás y simplemente disfruten de la música.
Gracias por hacerlo posible
Desde Daphoto Live queremos agradecer a Pet Shop Boys, Sena Productions y al Roig Arena por hacer posible una noche donde la música en directo, la fotografía y el espectáculo compartieron el mismo escenario.

Artista: @petshopboys
Recinto: @roig.arena
Promotor: @senaproductions.es
Fotografía: @daphotolive · @danni.arango
Back to Top