CRÓNICA DE CONCIERTO · DAPHOTO LIVE
Valencia volvió a cantar con Amaia Montero y La Oreja de Van Gogh
El primero de dos conciertos agotados en Valencia reunió a la banda con un público que acompañó cada canción, desde “20 de enero” hasta “Puedes contar conmigo”.
4 SEPTIEMBRE 2026 · ROIG ARENA · VALENCIA
TEXTO Y FOTOGRAFÍA · DANIELA ARANGO
Amaia Montero durante el primer concierto de La Oreja de Van Gogh en el Roig Arena de Valencia. Fotografía: Daniela Arango.
Enol abrió la noche ante un Roig Arena que esperaba el primero de dos conciertos consecutivos de La Oreja de Van Gogh, ambos con las entradas agotadas. Poco después de las nueve, los integrantes de la banda ocuparon sus posiciones y Amaia Montero apareció desde una plataforma elevadora, vestida de blanco y con el micrófono en la mano.
“20 de enero” fue la primera canción. El público reconoció sus notas iniciales y comenzó a cantar antes de que terminara la primera estrofa. Aquella respuesta se mantuvo durante casi dos horas.
Según los datos facilitados por Roig Arena, cerca de 15.000 personas asistieron al concierto del 4 de septiembre. La cifra explicaba el tamaño de la convocatoria, pero desde dentro lo que se escuchaba era algo más concreto: miles de personas recordando las mismas letras al mismo tiempo.
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EL REENCUENTRO CON VALENCIA
Una gira en marcha y un público que llevaba las canciones consigo
El concierto de Valencia formaba parte de una gira que ya llevaba varios meses recorriendo escenarios. Amaia ocupó su lugar como vocalista de La Oreja de Van Gogh y compartió el montaje con una banda que se mostraba cercana durante toda la noche.
La complicidad aparecía en detalles pequeños: una mirada hacia uno de sus compañeros, una sonrisa después de una canción o un gesto compartido desde las distintas plataformas. Amaia era el centro visual del espectáculo, pero las fotografías también dejaban ver al teclista, el bajista, el guitarrista y el batería dentro de una composición construida para mostrar al grupo.
El reencuentro de aquella noche fue con Valencia. Habían pasado muchos años desde que varias de esas canciones comenzaron a formar parte de la vida de quienes ahora llenaban la pista y las gradas del Roig Arena.
La sonrisa de Amaia Montero estuvo presente durante buena parte del concierto de La Oreja de Van Gogh. Fotografía: Daniela Arango.
AMAIA AL FRENTE
La energía que atravesó el escenario
Desde que apareció sobre la plataforma, Amaia cantó con todo el cuerpo. Levantaba los brazos, acercaba el micrófono al público y recorría el espacio central mientras los flecos de su vestuario acompañaban cada movimiento.
Su sonrisa aparecía una y otra vez. Estaba presente cuando miraba hacia las gradas, cuando se giraba hacia sus compañeros y también en medio de canciones que el público recibía con una intensidad diferente. No parecía un gesto preparado para un momento concreto del espectáculo. Era una expresión que se repetía durante toda la noche.
Fotográficamente, la fuerza estaba tanto en los movimientos amplios como en esos segundos más breves: la mano sobre el pecho, una mirada lateral, el rostro iluminado mientras escuchaba al público o la reacción después de terminar una estrofa.
EL REPERTORIO
Las canciones que el público aprendió antes de crecer
El concierto reunió 22 canciones sin seguir un orden cronológico. Después de “20 de enero” llegaron “Deseos de cosas imposibles”, “El último vals”, “Nadie como tú” y “Tantas cosas que contar”. En pocos minutos convivían distintas etapas del grupo y una canción publicada originalmente con otra vocalista sonaba ahora en la voz de Amaia.
“Dile al sol” estuvo presente con “El 28” y “Cuéntame al oído”. “El viaje de Copperpot” aportó buena parte del recorrido con “La chica del gorro azul”, “Mariposa”, “París”, “Pop”, “La Playa”, “Soledad” y “Cuídate”. De “Lo que te conté mientras te hacías la dormida” aparecieron “Vestido azul”, “Rosas”, “Nadie como tú” y “Puedes contar conmigo”.
También sonaron “Dulce locura”, “Perdida”, “Muñeca de trapo”, “Tan guapa” y la reciente “Todos estamos bailando la misma canción”. El programa permitía reconocer los diferentes periodos del grupo, pero desde el público la división entre discos desaparecía: las canciones se cantaban como parte de una misma historia.
EL ESCENARIO
Blanco, azul y magenta alrededor de la banda
Una gran pantalla dividida en paneles envolvía el escenario y cambiaba de color durante el concierto. El blanco dominó la entrada de la banda y el vestuario de Amaia. Después llegaron el azul, el rojo y el magenta, que transformaban el fondo sin ocultar a los músicos.
Las plataformas distribuían a la banda por todo el escenario. La de Amaia podía subir y bajar y fue utilizada desde su aparición inicial. En los planos generales se veía la escala completa del montaje; en las fotografías más cerradas, la iluminación se concentraba en los rostros, los instrumentos y el movimiento del vestuario.
El diseño permitía pasar de una imagen limpia y luminosa a otra más intensa sin cambiar la estructura principal. Esa continuidad visual acompañó un repertorio que también avanzaba entre diferentes discos y años.
EL ROIG CANTÓ
Las canciones también estaban del otro lado del escenario
El canto del público comenzó con “20 de enero” y continuó durante todo el concierto. “La Playa”, “Rosas”, “Cuídate” y “Puedes contar conmigo” fueron algunos de los momentos en los que las voces de la pista y las gradas se escucharon con mayor claridad.
Amaia respondía sonriendo y, en distintos momentos, ofrecía el micrófono al recinto para que completara las canciones. No tenía que explicar qué parte correspondía al público. Las letras ya estaban aprendidas.
Esa respuesta hacía que el espectáculo se sintiera cercano a pesar del tamaño del Roig Arena. Sobre el escenario estaba la banda; frente a ella, miles de personas aportaban una segunda voz constante. La conexión no dependía de una sola canción. Se repetía con cada comienzo reconocible.
EL CIERRE
De “Muñeca de trapo” a “Puedes contar conmigo”
Tras cerca de dos horas, “Muñeca de trapo” abrió el último tramo de la noche. Después llegó “Puedes contar conmigo”, la canción elegida para cerrar el concierto y una de las que el público había esperado desde el comienzo.
La última imagen resumía lo ocurrido durante toda la noche: Amaia al frente, sus compañeros ocupando el escenario y el Roig Arena cantando junto a ellos. Había nostalgia por las canciones y por los años asociados a ellas, pero también una alegría visible en la manera en que la banda y el público compartían el presente.
Para mí, escuchar de nuevo canciones que también marcaron mi infancia mientras fotografiaba la energía y las sonrisas de Amaia hizo que la cobertura tuviera una dimensión personal. La galería permite conservar sus gestos, la complicidad de la banda y los cambios del escenario. El sonido de cerca de 15.000 personas cantando las mismas letras pertenece a la experiencia de haber estado allí.
COBERTURA FOTOGRÁFICA
Retratos de Amaia Montero y los músicos de La Oreja de Van Gogh, junto con planos generales de la producción, el escenario y la iluminación del concierto en Valencia.
Texto y fotografía: Daniela Arango · Daphoto Live
Artista: La Oreja de Van Gogh
Gira: Tantas cosas que contar Tour 2026
Artista invitado: Enol
Recinto: Roig Arena · Valencia
Fecha: 4 de septiembre de 2026
Promotora: Get In
Gira: Tantas cosas que contar Tour 2026
Artista invitado: Enol
Recinto: Roig Arena · Valencia
Fecha: 4 de septiembre de 2026
Promotora: Get In